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Mandinga Tattoo

Escuelas Rurales

Año 2007, Mandinga organizaba su expo tattoo en el Hotel B.A.U.E.N, ese año trabajaba junto a nosotros Claudia, una amiga que estaba codo a codo colaborando con ese evento, en medio de la organización nos cuenta que ella apadrinaba una escuelita en la provincia de San Juan ubicado exactamente en el paraje “Los brotes de Valle Fértil” , fue entonces en ese momento que a ella se le ocurre decirnos si podíamos darle una mano, nos pareció muy  buena idea así que a través de la expo comenzamos a pedir donaciones para su escuelita la cual todavía no había podido conocer personalmente.


En ese preciso momento nuestra historia hizo un giro inesperado porque no solo la ayudamos, si no que además terminamos viajando cuatro de nosotros a esa escuelita. Contábamos en ese entonces con una Trafic toda ploteada de Mandinga, así que la cargamos hasta mas no poder con pinturas, guardapolvos y miles de cosas más que a los chicos les alegraría el día.

Al llegar a esa escuela nuestra cabeza lo primero que pensó fue en el tiempo perdido en el que habíamos dejado pasar, pero entendiendo al mismo tiempo que no íbamos a poder cambiar el mundo, y que seguramente si podíamos cambiar un poquito la vida de unos cuantos chicos.

En el camino de regreso a Buenos Aires mi cabeza ya enmarcaba un nuevo objetivo y era el de tener nuestra propia escuelita rural a la que podamos ayudar a los chicos y cambiarles sus vidas o al menos poder intentarlo.

Inmediatamente nos pusimos en contacto con una asociación que buscaba padrinos para escuelitas rurales y apareció en nuestro camino la escuelita N˚ 421 de Colonia Rojas al norte de la provincia de Santa Fe.

Esa es en la actualidad nuestra primera escuela y con la que aprendimos a ser padrinos.

A lo largo de estos 11 años vivimos todo tipo de experiencia, pasaron alumnos que hoy ya son padres, varios se convirtieron en maestros que para nosotros eso un gran orgullo y hasta Diego Mandinga tuvo el honor ser padrino de Kiara, hija de Mariana, una de las alumnas de esa escuela que apadrinamos hace 11 años atrás. También pasaron directores, padres, cocineros, porteros y nosotros con altibajos emocionales ya que no todos los directores fueron considerados o valoraron nuestro trabajo y el de toda la gente que nos ayuda, a pesar de esas circunstancias nosotros seguimos adelante.

Hoy afortunadamente disfrutamos de un gran presente, tenemos una directora, Belén Mendoza, quien fue la maestra que nos contactó para apadrinar esa escuela.

Mandinga siguió por más, sumando a la escuelita N˚ 915 del Paraje Los Corralitos, ubicado a 20 Km de la otra escuela que apadrinamos hace 9 años y también por cercanía ayudamos a otras escuelitas de la zona como la escuela secundaria “Los Jacintos”

El pueblo más cercano a estas escuelas es Colonia Alejandra con aproximadamente 5000 habitantes que en su primera reacción al vernos llegar era de desconfianza, no para menos como cualquiera de nosotros cuando nos entremos a lo desconocido, pero no todo fue así ya que hoy se transformó en nuestro segundo hogar, fuimos declarados visitantes ilustres y apadrinamos de manera muy activa el hospital del pueblo colaborando con medicamentos, dinero de jornadas solidarias, equipo de rayos x y un ecógrafo.

En el año 2012 una nueva aventura rondaba por nuestras cabezas, fue así que con un viejo motorhome emprendimos un viaje a una escuelita rural de salta, el viaje tomo un destino inesperado al no poder al destino por lo inaccesible que es el camino, quedamos varados en un cerro a 30 Km de la quebrada de Humahuaca.

Nuestro objetivo era que una escuelita rural necesitada recibiera las donaciones que transportábamos en gran cantidad, así que retrocedimos unos kilómetros y dimos con una escuelita rural en el medio de la nada, la escuela Antonio
del Paraje Chorrillos, una escuelita aborigen que nos recibió con una improvisada fiesta y que nos alegraron mucho ya que no esperaban jamás nuestra visita.

Terminamos apadrinando esa escuela y por efecto contagio la escuelita del paraje Rodero que se encuentra en un lugar a cuatro mil (4000) metros de altura y tras un largo camino de cerros y cornisas. Llegar a ese lugar es algo mágico ya que es un pequeño pueblito con muy pocas familias y unos 20 alumno promedio.

Para el año 2015 se sumó nuestra ultima escuelita, la escuelita del Paraje Juellas, ubicado en Jujuy a unos 20 Km al norte de Tilcara. Esta se encuentra situada debajo de un gran pucara y que supera los ciento diez años de vida como casi todas las escuelas que apadrinamos.

Todas estas escuelas tuvieron desde nuestra llegada un cambio radical en sus estructuras, nosotros viajamos a sus provincias y organizamos con los maestros jornadas solidarias donde tatuamos al 50% del valor real y todo lo que recaudado lo cobra algún directivo del lugar para llevar mejoras o cubrir necesidades que tenga la escuela por la que se realiza la jornada.

Cada ves que viajamos realizamos campañas donde recibimos todo tipo de donaciones menos “Dinero”. No disponemos de un deposito para poder almacenar la ayuda de la gente ni de un transporte para poder llevarlas, así que una vez o dos veces por año la empresa “PUERTO ARGENTINO” del ex combatiente de Malvinas el “Sr. Aldo Franco” nos brinda un enorme camión que lleva a cada una de las escuelas la ayuda de la gente.

Cada una de nuestras escuelas las fuimos trayendo a conocer nuestra ciudad y a pasar algunos días que difícilmente puedan olvidar.

En esta historia se sumó un montón de gente que son quienes la sostienen, los que acercan sus donaciones, los tatuadores que donan su trabajo. El Sr. Vicente Mellino que cada ves que lo convocamos viene gratis a cocinar paellas gigantes para vender, músicos que tocan para nuestros chocos y amigos y compañeros de ruta que van variando con el correr de los años ya que no es fácil mantener ese ritmo.

Lo importante de todo esto es que nosotros no somos una fundación o una O.N.G que nos dedicamos específicamente a esta labor y tampoco tenemos subsidios o ayuda económica de nadie.

Esto lo hacemos de corazón y lo único que nos motiva es saber que un pueblo entero, un hospital rural y seis escuelas de Jujuy y Santa Fe nos enseñan que nada es imposible si hay voluntad y ganas de hacer las cosas bien.

Cada vez que llegamos y nos vamos de cada una de esas escuelas ellos nos abrazan y nos agradecen por no abandonarlos y no entienden que los agradecidos somos nosotros porque sencillamente ellos convirtieron en otro tipo de personas.

Si un puñado de locos con sus pieles dibujadas pueden cambiar el estado emocional de un pibe o un adulto, les aseguro que todos pueden hacer algo para intentar al menos tener un pequeño gesto de cualquier tipo hacia el prójimo, les aseguro lo sanador que es!!!

Diego Staropoli.

Fundador de Mandinga Tattoo.

 

Comments

  • 16/10/2018
    Gerardo

    Buenos dias , les quiero comentar que me alegra sobremanera la actitud que estan teniendo para con las escuelas rurales , por tal motivo y si es de su interes quisiera entregarle algunos libros de los cuales me tengo que deshacer si son de su interes y les pueden llegar a servir con gusto se los acercaria.GRacias

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